viernes, 18 de septiembre de 2015

Abel Castaño

El arquero de Temperley con un promisorio futuro que el accidente de Lezama malogró. Radicado en Houston, Texas, recorre la geografía norteamericana manejando un rodado de grandes dimensiones como uno de los camioneros del hielo. Pasó por el barrio y abrió un baúl lleno de recuerdos.

Abel Castaño nació en Temperley el 18 de septiembre de 1948. Comenzó atajando en las divisiones inferiores de River Plate. En 1967 llegó a Temperley y fue incorporado a la tercera división. Pulió sus buenas condiciones de arquero con Mario Ottolograno, entrenador de las inferiores celestes por aquel tiempo.

 
tercera división de Temperley en 1967.
Parados: Niedzielsky, Armando Villani, Julio Cardozo, Salvador, 
Juan Carlos González, Castaño, Yerien, Angel Villani (DT) y 
Cándido Fraga (PF). Hincados: Eddy Medl, Zumpano, Lauro, 
Miguel Vitulano y Héctor Herrera. 

"Houston, tenemos un problema..."
A poco de lucirse en la reserva, surgió la oportunidad de jugar en una liga de Estados Unidos. Seducido por un representante se aventuró al país del norte, pero la tan redituable liga resultó ser amateur. Sin posibilidades de conseguir empleo regresó a Temperley para comenzar de nuevo.
En 1968 integró el equipo campeón de tercera división. Habían pasado 21 años del último galardón celeste en esa divisional. Castaño; Niedzielsky, Ramón Ledesma, Héctor Alonso y Carberol; Zumpano y Magalhaes; José Luis Aguirre, Querede, Vitulano y Ares. Cordonet, Hasper y Corbalán también alternaron en ese equipo que jugaba con un esquema 4-2-4.
En la final, jugada en cancha de Sacachispas, Temperley derrotó a Sportivo Italiano por 1 a 0.  

Debut en primera
Mientras tanto, el Once Celeste quedaba como único puntero de la B, después de vencer a Excursionistas por 2 a 0 (goles de Janín, de tiro libre y de Maidana) y de empatar con Dock Sud, en la cancha de Banfield (1 a 1, televisado por Canal 7). En la novena fecha, el Celeste esperaba a San Telmo, que penaba por el fondo de la tabla. Un milagro necesitaba el Candombero para ganarle al puntero, en el Beranger. Y como los milagros existen -especialmente en el fútbol de ascenso- San Telmo ganó ...

Michelena, arquero proveniente del club de la Isla Maciel, custodiaba el arco de Temperley y en ocho partidos había padecido la caída de su valla solo en cuatro oportunidades, la mitad por medio de sendos penales. Un notable desempeño que se derrumbó luego de transcurrido el primer minuto de ese fatídico partido. Monteleone, puntero izquierdo de la visita, lo venció con un remate de media distancia mientras el arquero aún se ataba los cordones y el segundero apenas había dado una vuelta ... A los diez minutos San Telmo ganaba por 2 a 0.
Castaño, que atajó en el partido de reserva, se había lesionado en una de sus manos.  Esto le impidió reemplazar a Michelena en el entretiempo, cuando el D.T. Antonio Castiglia había decidido su reemplazo. Más tarde se comprobó que Abel tenía una fractura. El partido terminó 0-3. El tercer gol lo convirtió Czentoricky, en tiempo cumplido.

Castaño debió esperar para su debut -no oficial- más de dos meses. Con motivo de las bodas de diamante de la Liga del Sur -Bahía Blanca-, el matutino Clarín organizó un torneo entre los equipos de primera B y los combinados del interior de la provincia de Bs. As.  En su presentación, Temperley derrotó al combinado de la liga de Rojas por 4 a 1. Castaño reemplazó a Titi Micozzi en la segunda etapa. El partido se jugó el 21 de julio de 1968 y correspondía a los Octavos de final del Torneo "Bodas de Diamante". La síntesis :

Combinado de Rojas 1 Temperley 4
Rojas: Rivadeneira; González, Juan (Cañete), Lasalle y Maciaressi (Barreiro); Alvarez, Petrucelli, Rodríguez (Pajón) y Carnelli; Tulio y Linares.
Temperley: Micozzi (Castaño); Rivero, Ballero, Salvador y Niglio; Ballejos,
Visco, Donaires y A.Escos (Lauro): Vitulano y Guerra (J.C.González).
Goles: 41' Alejo Escos. 43' y 49' Vitulano. 81' Tulio (R). 87' Lauro.
Juez: Prado                    Recaudación: $ 300.000
  
Pero su debut oficial se produjo el 16 de noviembre de 1968, frente a Defensores de Belgrano, en un partido correspondiente al Torneo Promocional de Primera B, jugado en la cancha de San Lorenzo, en el que Temperley goleó por 4 a 1. Volvió a ingresar en reemplazo de Micozzi. Vale recordar que en aquella época el único cambio permitido era el de los arqueros. 

Héctor Julio Díaz, Abel Castaño y Armando Villani 

Historias mínimas 
Héctor Julio Díaz fue adquirido por Temperley al club mendocino Independiente Rivadavia. Llegó a jugar dos partidos en primera y se lesionó los ligamentos cruzados en un encuentro de tercera división disputado contra Ferro, en la cancha de Platense. 
Rafael Robila, un cordobés que también había jugado en Mendoza, vino a Temperley junto con Díaz. Los dos vivían en la pensión del club, arriba del bufet.
De Buono, defensor proveniente de Tigre, era policía. Le gustaba asustar al utilero del equipo colocando su arma reglamentaria sobre la ventanita del vestuario por donde los jugadores retiraban la indumentaria. 

Ricardo Salvador vino a probarse a Temperley desde Guernica, su ciudad de origen. Lo acompañaba un amigo del barrio que llevaba los mismos sueños en el bolso. Después de la prueba, Salvador fue aceptado y al otro pibe le sugirieron que se dedicara a otra cosa. Era Juan José López, el Negro que fue gran figura en River.

La vida te da y te quita 
Al año siguiente Castaño quedó como reemplazo de Jorge la Chancha Cordero y tuvo un poco más de continuidad ya que fue titular en cinco partidos. Cuando faltaban pocas fechas para finalizar el campeonato de la B y en virtud de la pobre campaña realizada, la Comisión Directiva del Club decidió otorgarles el pase a casi todos los jugadores del plantel profesional. Solo quedaron en el primer equipo Jorge Ballejos, Alejo Escos y Juan Carlos Yuliano. El entrenador Celeste, Martín Correa, dispuso un equipo con mayoría de jugadores jóvenes, surgidos de la  cantera, con el objetivo de consolidar el grupo para el próximo campeonato. Era el momento de Magalhaes, Vitulano, Salvador, Corbalán. 

Con la nueva formación, el renovado equipo empató con San Telmo 1 a 1 en el Beranger; goleó a Estudiantes, en Caseros por 4 a 1; superó a Deportivo Español por 3 a 2, como local y empató con Defensores de Belgrano 2 a 2, en cancha de Platense.


15 de noviembre de 1969. Temperley posando en la vieja cancha 
de Platense que estaba en Manuela Pedraza y Cramer, Núñez.
Parados: C.García, Yuliano, Carberol, Bulla, Castaño, Hasper y
Magalhaes. Hincados: J.L.Aguirre, A.Escos, Vitulano, J.Ballejos y 
Corbalán. Fue el último partido oficial antes del accidente en Lezama
(Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri)

El equipo con sus buenas actuaciones daba rienda suelta a la ilusión de pelear por el tan ansiado ascenso. Pero el destino jugó una carta inesperada. La tragedia de Lezama desplegó un amargo y luctuoso manto sobre la Ruta 2. Los sobrevivientes comenzaron a rescatar a los compañeros heridos. Entre los hierros retorcidos se encontraba Abel con sus dos piernas destrozadas.  

La recuperación fue larga y dolorosa. Durante dos años no pudo moverse. La fe en Dios y el amor incondicional de su familia y de Mirta, su esposa, lo pusieron de pie. El fútbol había terminado, pero la vida continuaba. 
Sin propuestas ni oportunidades a la vista, se fue a Estados Unidos por segunda vez y comenzó a trabajar como chofer de camiones. Volver a sentirse útil, recorriendo largas distancias, lo revitalizó y le permitió reencontrar el sentido de la vida. Atrás quedaron los tragos amargos y el triste recuerdo de dirigentes del club que se cruzaban de vereda, haciéndose los distraídos, al verlo avanzar lentamente con sus muletas. 

Hoy es un hombre felíz y hermanado con la vida, que vuelve a Turdera para recargar las pilas con sus múltiples afectos. Aquí siempre lo esperan, con los brazos abiertos, los amigos de su querido Celeste.

  Abel Castaño, Horacio Magalhaes y Armando Villani


Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri
Gracias a Patricio Roosney por el contacto con Mirta Zerbi de Castaño quien cedió algunas fotos para esta nota.

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