domingo, 19 de abril de 2020

Diéguez y Tarabini

La exitosa sociedad futbolística nació en Temperley, en 1963 y continuó en el Rojo de Avellaneda en 1967, hasta obtener el Campeonato Nacional. La historia de dos futbolistas, condenados al ostracismo de la Primera B, que resurgieron conformando una dupla de alta eficacia y belleza futbolística.

Diéguez y Tarabini


Primero, el Conejo
Roberto Aníbal Tarabini, nacido en Los Hornos, después de un paso fugaz por Racing, entre 8º y 6º categorías, continuó en Estudiantes de La Plata, club en el que debutó en primera división el 20 de noviembre de 1960 enfrentando a Gimnasia y Esgrima, su clásico rival. Fue triunfo del Tripero por 2 a 0. En el Pincha jugó 11 partidos y cosechó dos goles. Su primer gol en primera se lo convirtió al Tano Roma, el 29 de octubre de 1961, en La Plata, a los 3 minutos de comenzado el juego, con un sorpresivo remate desde afuera del área grande, que se metió, después de dar en uno de los postes. Estudiantes y Boca Juniors empataron 2 a 2. Alternó en reserva hasta que en 1962 fue transferido a Temperley junto al delantero Juan Stork, como parte de la negociación por el pase de Pancho Escos al club platense. 
En Temperley debutó en la segunda fecha de la Primera B, en el puesto de wing derecho, enfrentando a Almagro (2 a 2). El primer gol con la celeste se lo convirtió a All Boys, el 26 de mayo de 1962. Con más turbulencia que claridad en su juego y cierta tendencia a finalizar el ataque metiéndose por adentro, no se afirmó en la punta derecha y fue reemplazado por Minitti. Promediando el torneo, volvió al equipo ocupando la punta izquierda. Ahí convirtió 6 goles en 10 partidos, mejorando notablemente su rendimiento.   

Llega Mandrake Diéguez
Omar José Diéguez nació en Capital Federal y realizó las inferiores en Huracán, actividad que alternó con un paso breve por el basquet en el Club Barracas Central. Sin debutar en la primera del Globo, fue incluido en la negociación por el pase de Jorge Ginarte, luego de un amistoso jugado en el Sur, en el que los hinchas celestes se opusieron duramente a que el dinámico volante pasara a la entidad de Parque Patricios. 
Diéguez debutó en Temperley, exitosamente, el 20 de abril de 1963 convirtiéndole dos goles a Nueva Chicago, en Mataderos, para sellar la goleada por 4 a 1. El Conejo no fue de la partida, aunque por ese entonces aún alternaba en las dos puntas con Diz o Minitti. Mientras Tarabini se afirmaba en la punta izquierda, Diéguez, dueño de una cintura y habilidad demoníacas, mostraba un juego irregular cargado de tacos, firuletes y otros adornos que no llegaban a concretarse en la red. El entrenador Mario Boyé lo ubicaba en el centro del ataque o más como puntero derecho, con resultado dispar.   

Nace la sociedad Diéguez-Tarabini       
El 10 de agosto de 1963, el Celeste recibe a Lanús y su delantera se alista con Diz, Sartori, Diéguez, Roletto y Tarabini. Por primera vez se encuentran en el ataque, en las posiciones en las que resultarían más eficaces. Tarabini, de gran pique y diagonal, rematando con las dos piernas. Y Diéguez desplegando su habilidad con estiletazos para su veloz compañero  de ataque. Ganó Temperley por 1 a 0, gol convertido por Chiche Diz y redondeó una buena campaña, escapándole al descenso por primera vez en varios años. Los números del equipo con la dupla Diéguez-Tarabini son concluyentes:
15 jugados, 8 ganados, 4 empates, 3 derrotas. 35 goles convertidos (Tarabini hizo 7 y Diéguez colaboró con 4), 19 en contra. 

En busca del gran salto
       

En 1964 la sociedad futbolística creada por Diz, Diéguez y Tarabini el año anterior, se amplió con la llegada de Osvaldo Crosta y Sergio Cantú. Les decían “la sucursal del Globito” ya que todos se habían iniciado en el Club Atlético Huracán con excepción claro está, de Aníbal Tarabini. Los simpatizantes celestes vibraban con la habilidad de Diéguez, que desparramaba rivales con sus gambetas para dejar libre el camino a la explosión goleadora de Tarabini y de Cantú. Con el despliegue de Crosta para acompañar la jugada y con Diz y las pinceladas de su pie izquierdo. El juego atildado y de gran poder ofensivo, practicado por el conjunto, llevó a Temperley a adjudicarse la Zona Sur en el Campeonato de Primera B superando por seis puntos a Lanús y a Central Córdoba, sus contrincantes más cercanos en las posiciones. En la ronda final el equipo no mantuvo el buen nivel del comienzo y en el último partido, ante Platense, perdió una gran oportunidad para pelear un lugar en Primera División.
 
Con Diéguez y Tarabini en el equipo, Temperley jugó 29 partidos y obtuvo 17 triunfos, 5 empates y 7 derrotas, 46 goles convertidos y 31 en contra. 



  
¡Siga, siga el baile!
1965, año del debut de Alejo Escos en Temperley, con la salida de Diz y Cantú, la delantera quedó conformada por MInitti, Escos, Diéguez, Ramilo y Tarabini. Temperley convirtió 94 goles, Tarabini contribuyó con 25 y Diéguez con 15 tantos.
   
Minitti, Escos, Diéguez, Ramilo y Tarabini

En 1966 Tarabini pasó a Independiente y Diéguez fue cedido a Argentinos Juniors. pero un año más tarde relanzaron la sociedad en el Independiente que ganó el Campeonato Nacional. Diéguez reemplazó a Savoy en el puesto cuando éste pasó a jugar por la derecha, en lugar de Mura. El 19 de marzo de 1967 Independiente visitó a Platense por la 3º fecha del Metropolitano. El Rojo alistó a: Santoro; Pipo Ferreiro, Monges, David Acevedo y Pavoni; Savoy, Pastoriza y Diéguez; Bernao, Artime y Tarabini. Ganó Independiente por 2 a 0. goles convertidos por Artime y El Conejo

En total jugaron juntos 23 partidos, ganaron 13, empataron 5 y perdieron 5. El equipo convirtió 46 goles y le marcaron 18. Tarabini marcó 19 goles (6 de penal) y Diéguez 2.  

Con la aparición de Yazalde, formando la dupla goleadora con Artime, Diéguez perdió el puesto y fue transferido a Gimnasia y Esgrima La Plata. Terminó su carrera en Chile. 

Tarabini pasó a Boca Juniors en 1971 y siguió su carrera en México y en Francia. Ambos jugadores fallecieron jóvenes. 





Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri
Futbol argentino: crónicas y estadísticas
(Luis Colussi, Carlos Guris y Víctor Kurhy) 
ABC Olé
El Gráfico
Glorioso Gasolero  
   
 

domingo, 12 de abril de 2020

100 anécdotas celestes (4)

Un espacio dedicado a la memoria


6 - La cancha en Turdera


El Club Temperley -cuando era Centenario Foot-Ball Club- tuvo cancha en Villa Turdera entre 1917 y 1924, hasta que inauguró su actual estadio. Después de un año de intensas negociaciones entre los directivos del Club y Don Riziero Pretti, el sábado 18 de marzo de 1917 Centenario  disputó su primer partido amistoso en el campo de Turdera enfrentando a Dufour, club del que no queda testimonio ni documentación.

Pero la inauguración oficial del campo de juego, ubicado sobre la calle Agüero, entre Zapiola y San Lorenzo, ocurrió el 1º de abril con una gran fiesta deportiva que incluía carreras de 100 y 200 metros, un torneo de fútbol reducido entre socios y un desfile de “Los Vanguardias de la Patria” División General José de San Martín y de los Boy Scouts Ingleses de Lomas de Zamora.

Se fijaron grupos de cinco inscriptos para cada prueba pedestre aclarando que las salidas serían anunciadas por disparos de revolver con pólvora, solamente.

Se colocó una gran bandera celeste en la casilla instalada como vestuario -donación de Guillermo Iribarne, vicepresidente del club- quedando oficializada la insignia celeste como identificatoria de Centenario.

Asimismo, el tranvía a caballo que hacía su recorrido entre Temperley y Turdera, fue adornado para la ocasión con cintas de color celeste.

El jueves 6 de abril, se decide anotar dos equipos en la Tercera División de la Liga de Lomas de Zamora.

El campo de juego de Turdera, distaba de tener las condiciones ideales para afrontar el nuevo desafío, por lo que se resolvió efectuar los arreglos necesarios. Se construyeron dos casillas y se adquirió una lona que se colocaba alrededor de la cancha en algunos partidos. Al no disponerse de fondos, se resolvió emitir 300 bonos de cinco pesos cada uno. Cada tres meses se realizaba un sorteo y el poseedor del bono ganador se beneficiaba con el reembolso de los cinco pesos, sin devengar interés alguno. Si bien el emprendimiento tuvo un éxito extraordinario, en total se vendieron 295 bonos. ¿Y los cinco restantes...?. Al imprentero encargado del trabajo no le alcanzó la cartulina para completar la suma pedida (Revista “Empuje”, año 1946).

La cancha quedaba detrás del Teatro Colón y es oportuno señalar que la convivencia entre las dos actividades distaba de ser la ideal. Mientras los contertulios intentaban disfrutar de una jornada artística, sobreponiéndose a los pelotazos que retumbaban en la pared posterior del teatro, los futbolistas se quejaban de la escasa provisión del tanque de agua.


 

Turdera, 1922. Natalio y Juan Perinetti, Luis Otín, 
Alfredo Salvetti y Cayetano Federico. La cancha, 
el tanque de agua y el Teatro Colón atrás.




Turdera, 2002. El viejo edificio del teatro visto desde 
la esquina de Agüero y San Lorenzo.




Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri
Fuentes : Centenario libro de actas (1917)  
Revista Empuje (1946)  
Colaboración de Federico Guerra