jueves, 23 de octubre de 2025

Gran triunfo del Cele: Los Andes 0 Temperley 6

Ayer se cumplieron 59 años de una goleada histórica, en la que Temperley doblegó a Los Andes convirtiéndole seis goles en el Gallardón.  
 
 
 
Alejo Escos
 

22 de octubre de 1966, fecha histórica para Temperley. Esa tarde, por el campeonato de Primera B, el Celeste goleó a Los Andes 6 a 0 en el Gallardón. La mayor goleada de visitante en un clásico.

 

Los Andes formó con Barbosa; Cardacci y Verteiko; Castillo, Zappa y Pallarés; Aguirre, Cobián, Scianda, Cuña y Osvaldo Fernández. Director técnico José Santiago.

 

Temperley se alistó con De Udaeta; Solé y Niglio; Ayude, Tomasini y Janín; Valentukonis, Alejo Escos, Sello, Pizarro y Minitti. Lo dirigió Angel Allegri.

 

El primer tiempo finalizó 1 a 0. Gol de Sello a los 42 minutos. En el segundo tiempo a los 3 minutos, el Colorado Valentukonis, de media cancha, pone el 2 a 0. A los 16’ Minitti, a los 20’ Pizarro, a los 40’ nuevamente Sello y a los 42’ Solé, de penal, puso cifras definitivas. El juez del partido fue Eduardo Elías y se recaudaron 224.120 pesos. La Nación publicó el siguiente comentario: “Brillantes atributos de Escos y positivas condiciones tácticas de Pizarro. Comenzó a concretarlo en las cifras cuando Minitti y Sello complementaron la profundidad de Valentukonis. Total justificación en el rotundo score”.

 

Al otro día, el colorado Ciro Barbosa, recordado arquero de Los Andes, ocupaba su puesto de trabajo en la estación del ferrocarril, en Lomas de Zamora. Alejo Escos pasaba por el lugar y le pidió a través de la boletería: “¡Che, dame seis a Temperley! Y salió corriendo para el andén.   

 

Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri  
 
 

jueves, 2 de octubre de 2025

Grandes partidos celestes: Banfield 1 Temperley 2

 

Temperley, la tarde de mayo de 1961, formado antes de su victoria en el estadio de Peña y Arenales. De pie: Casas (PF), Ayude, Ambrosio Romero, Reynaldo Molina, Wrobel, Vivas, Fiorio y Ochoa (M). Agachados: Scialino, Cortón, Pedro Medina, Giordano y Cañete.

 

Un resonante y festejado triunfo logró el Celeste sobre el Taladro. El partido se jugó el 13 de mayo de 1961, ante 10.000 personas y correspondía a la 5ta. Fecha del Campeonato de Primera B.

Como dato complementario, desde los 20 minutos de la segunda etapa, dirigió las acciones el juez de línea Mórtola, por lesión del árbitro principal Oscar Mouriño.

 

Las alternativas del partido

            El comentario de Iozzi Masini nos ilumina acerca de las fortalezas de Temperley, basadas en sus férreas defensa y línea media que pugnaron por el control del juego mediante una marcación estricta, fuerza y voluntad. En el comienzo, Banfield parecía más armado, pero con el correr de los minutos, el balón quedó en poder del cuadro celeste y entonces, apareció Cortón para intentar la quimera ofensiva.

            Hubo dos situaciones apremiantes frente a la valla albiverde -custodiada por Ediberto Righi, histórico arquero de Banfield que tuvo una tarde floja, fuera de su regularidad habitual- y promediando la primera etapa sobrevino el primer gol de Temperley en una jugada iniciada por Pedro Medina y concretada por Scialino en la red.

             A los 2 minutos de iniciado el complemento, con Banfield volcado enteramente al ataque, Scialino inicia un rápido contrataque y asiste al paraguayo Cañete que eleva las cifras a 2 por 0.

A partir de ese momento, Banfield atacaba sin muchas ideas y sin generar peligro a la valla custodiada por Fiorio. Mientras Temperley, se dedicó a esperar y cortar los intentos locales. Destaca el cronista la diferencia significativa en el estado físico de los dos equipos, a favor de los Celestes.      

            Banfield descontó por medio de Luis Maidana, luego de un entrevero en el área de Temperley, cuando faltaba un minuto para cumplirse el tiempo reglamentario.

             Pasarían 21 años y 9 partidos para que Temperley volviese a ganar en ese estadio.

 


                                            La cobertura de La Unión


Figuras destacadas

            El zaguero Wrobel fue el punto más alto de la segura y eficiente defensa celeste.

            Scialino, la figura, convirtió un gol y asistió en otro.

            Cortón, el cerebro en su posición de insider, se encargó de desarticular a la defensa banfileña.

 

A propósito del cronista

               Saverio Vicente Iozzi Masini fue jefe de deportes de La Unión durante muchos años; murió tragicamente en un accidente aéreo mientras era secretario de redacción de El Territorio, de Posadas, Misiones.

 

            Iozzi Masini fue contratado por Temperley como Director Técnico en 1955. A poco de empezar el campeonato, fue denunciado por intentar sobornar a un zaguero de Argentino de Quilmes; la AFA investigó y lo expulsó de su seno, pero casi un año después Iozzi pidió y obtuvo la reconsideración de la pena.

 

Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri.

Departamento Histórico del Club Temperley y Museo Celeste.

Colaboración de Fernando Esteban.