Temperley, la tarde de mayo de 1961, formado antes de su victoria en el estadio de Peña y Arenales. De pie: Casas (PF), Ayude, Ambrosio Romero, Reynaldo Molina, Wrobel, Vivas, Fiorio y Ochoa (M). Agachados: Scialino, Cortón, Pedro Medina, Giordano y Cañete.
Un resonante y
festejado triunfo logró el Celeste
sobre el Taladro. El partido se jugó
el 13 de mayo de 1961, ante 10.000 personas y correspondía a la 5ta.
Fecha del Campeonato de Primera B.
Como dato
complementario, desde los 20 minutos de la segunda etapa, dirigió las acciones
el juez de línea Mórtola, por lesión del árbitro principal Oscar Mouriño.
Las alternativas del
partido
El
comentario de Iozzi Masini nos ilumina acerca de las fortalezas de Temperley,
basadas en sus férreas defensa y línea media que pugnaron por el control del
juego mediante una marcación estricta, fuerza y voluntad. En el comienzo,
Banfield parecía más armado, pero con el correr de los minutos, el balón quedó en
poder del cuadro celeste y entonces,
apareció Cortón para intentar la quimera ofensiva.
Hubo
dos situaciones apremiantes frente a la valla albiverde -custodiada por
Ediberto Righi, histórico arquero de Banfield que tuvo una tarde floja, fuera
de su regularidad habitual- y promediando la primera etapa sobrevino el primer
gol de Temperley en una jugada iniciada por Pedro Medina y concretada por
Scialino en la red.
A
los 2 minutos de iniciado el complemento, con Banfield volcado enteramente al
ataque, Scialino inicia un rápido contrataque y asiste al paraguayo Cañete que
eleva las cifras a 2 por 0.
A partir de ese momento, Banfield
atacaba sin muchas ideas y sin generar peligro a la valla custodiada por
Fiorio. Mientras Temperley, se dedicó a esperar y cortar los intentos locales. Destaca
el cronista la diferencia significativa en el estado físico de los dos equipos,
a favor de los Celestes.
Banfield
descontó por medio de Luis Maidana, luego de un entrevero en el área de
Temperley, cuando faltaba un minuto para cumplirse el tiempo reglamentario.
Pasarían 21 años y 9 partidos para
que Temperley volviese a ganar en ese estadio.
La cobertura de La Unión
Figuras destacadas
El
zaguero Wrobel fue el punto más alto de la segura y eficiente defensa celeste.
Scialino,
la figura, convirtió un gol y asistió en otro.
Cortón,
el cerebro en su posición de insider,
se encargó de desarticular a la defensa banfileña.
A propósito del cronista
Saverio Vicente Iozzi Masini fue jefe de
deportes de La Unión
durante muchos años; murió tragicamente en un accidente aéreo mientras era
secretario de redacción de El Territorio, de Posadas, Misiones.
Iozzi
Masini fue contratado por Temperley como Director Técnico en 1955. A poco de
empezar el campeonato, fue denunciado por intentar sobornar a un zaguero de
Argentino de Quilmes; la AFA
investigó y lo expulsó de su seno, pero casi un año después Iozzi pidió y
obtuvo la reconsideración de la pena.
Historia del Club Atlético Temperley. Marcelo Ventieri.
Departamento Histórico del Club Temperley y Museo Celeste.
Colaboración de Fernando Esteban.